AlgaNOVA - Agosto 2008

AlgaNOVA - Agosto 2008

Los vecinos de Loiba recogieron este mes más de ocho toneladas de algas

Fuente: La Voz de Galicia (Noticia publicada el 10/08/2008)

Las mariscadoras de Espasante no saben si seguirán con la actividad por la dificultad para acceder a las playas La explotación de las algas se ha convertido en una alternativa durante los meses de verano, en los que la actividad pesquera decae. De hecho, en la parroquia ortegana de Loiba, la captura y posterior comercialización de las plantas marinas se remonta a hace más de medio siglo. En lo que va de mes, un grupo de siete vecinos de la localidad ya llevan recogidos más de ocho mil kilos de sargazo.

No han tenido tanta suerte las mariscadoras de la cofradía de pescadores de Espasante, que este año se adhirieron, tras recibir el visto bueno de la Consellería de Pesca, al plan de explotación de las algas. Desde el pósito explicaron que, aunque sí hay materia prima, «el problema es el acceso a los acantilados, que es muy dificultoso, y la manera de cargar los sacos luego de vuelta». En las jornadas en las que trabajaron este verano no recolectaron muchas plantas.

La cofradía desconoce si las mariscadoras regresarán en busca de algas en lo que queda de temporada estival, «ya que eso depende de si la empresa que las compra está trabajando en agosto o no», dijeron desde el pósito de Espasante.

Regreso a la actividad

Tras faenar tres días esta semana, los vecinos de Loiba regresarán a la actividad a mediados de agosto, en concreto el día 18. Cada mes faenan, como mucho, unos ocho días, cuando la marea está baja y pueden recoger las plantas marinas en las rocas.

En este caso, aunque los accesos son igual de dificultosos, los recolectores de sargazo de Loiba utilizan burros para subir los sacos por los acantilados. De esta forma, pueden recoger entre 200 y 300 kilos por persona.

Una empresa de Vigo es la que se encarga de recoger el sargazo, un día o como mucho dos después de que las plantas sean arrancadas de las rocas. Los vecinos comentan que «aguanta unos cuatro o cinco días, pero no más».

Antiguamente eran los propios vecinos los que secaban las algas, extendiéndolas sobre una manta bajo el sol. Ahora, es la firma compradora la que se encarga de este proceso mediante maquinaria.

Las playas del litoral ortegano de Loiba siempre son el escenario elegido tanto por los vecinos de la parroquia como por las mariscadoras para la recolección de las plantas marinas, ya que en estos acantilados proliferan un buen número de especies y una gran cantidad de ejemplares.




La riza es la especie que más abunda en el litoral de Ortigueira

Los acantilados de Loiba son un auténtico museo al aire libre de algas. Hay gran variedad de especies y abundancia de las mismas. La más común en esta zona es la conocida como raspa riza, cuyo nombre científico es chondrus crispus. También recibe otros nombres como musgo de Irlanda o pata de galiña.

Es un alga perenne, muy cartilaginosa que forma matas de hasta veinte centímetros de altura, de color rojo-violáceo oscuro. También es muy común otra especie conocida por los recolectores como raña.

Esta zona del litoral tan rica en biodiversidad incluye un total de seis playas: Ribeira Grande, Ribeira do Carro, Os Castros, Gaivoteira, O Coitelo y O Picón. En Céltigos, otra localidad ortegana, también se pueden encontrar algas con frecuencia.

Método

El método de trabajo sigue siendo el mismo desde hace décadas. Los vecinos de Loiba se meten en el agua, cuando está la marea baja y las rocas quedan al descubierto, para arrancar el sargazo y meterlo en sacos, que luego son cargados por los burros hasta la parte alta de los acantilados.

Siempre las recopilan en el agua, ya que las que están en la arena no valen porque están pasadas.

Han comprobado, con el paso del tiempo, que los burros son el mejor medio de transporte para las algas. Hubo un tiempo en que los vecinos emplearon lanchas, pero perdían parte del material recogido en el arenal, con lo que las desecharon.




La empresa paga 30 céntimos por cada kilo de sargazo


¿Cuáles son los ingresos económicos que reciben los recolectores de algas? La empresa que compra las plantas marinas a los vecinos de la parroquia ortegana de Loiba paga treinta céntimos por cada kilo. Teniendo en cuenta que cada persona llega a recolectar entre 200 y 300 kilos, el salario puede llegar a los 9.000 euros.

Las firmas que compran algas en Galicia las destinan para dos fines concretos, bien como ingrediente para el sector de la gastronomía, o para confeccionar cosméticos y productos farmacéuticos. En el caso concreto de Loiba, la empresa que se hace con los kilos de algas, las emplea para el segundo cometido.

Además de las algas marinas, otro producto del mar, muy habitual en la costa de la comarca, también se ha erigido como otra alternativa, en este caso, para los percebeiros. Se trata del erizo marino, cuyas huevas son muy demandadas y apreciadas por los restauradores.

Es recolectado desde hace años en la comarca del Ortegal, en concreto en puntos del litoral como Ortigueira y Cedeira, así como en otras zonas de la costa gallega.

La mayoría del producto es, sin embargo, enviado a otras comunidades autónomas como Cataluña o Asturias. En Galicia todavía el erizo se explota muy poco con fines gastronómicos.


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